Balance neto… y después ¿qué?

13 February, 2014 | By More

Por Hugo Bayó; Editado por Dra. Dora López, Ph.D.; 13 de febrero de 2014

El Balance neto o NET MET se ha convertido en la “piedra filosofal” para muchos que ven en ello la realización de todos sus sueños de juventud: poder generar nuestra propia energía y disponer siempre de ella, sin tener que acumularla en las costosas y problemáticas baterías.

Esto es posible porquephoto numerosos países permiten que el pequeño, o no tan pequeño, productor de energía eléctrica pueda inyectar su producción a la red y usar la red como un “banco de crédito energético”, de este modo, a final de mes/año se hace la suma/resta entre lo inyectado y lo extraído de la red y de este modo: a) reducimos el coste de la factura b) obtenemos suma cero y no pagamos nada o c) tenemos un excedente que hemos regalado a la compañía de la luz o, incluso en algunos países como Puerto Rico, nos pagan dicho remanente a final de año. Todo ello es posible, porque cuando accedemos a este sistema, el distribuidor de energía nos coloca un contador en doble sentido que facilita la operación de suma y resta.

¡Qué maravilla! Dirán algunos. Ciertamente lo parece, pero como en España, tenemos la confirmación que no todo el mundo está de acuerdo con esto y no miro a nadie (como los lobbies energéticos) y que el NET MET se acaba drástica e incluso dramáticamente un día imprevisto.

Por ello muchos ya miran al “más allá”, al “día después del balance neto”, pero se echan a temblar pensando en las temidas baterías ¿cómo aislarnos de la red? “Es muy caro, y si las baterías ¿se gastan? y si ¿fallan? Bueno, pues la respuesta es “smart grid” o micro redes inteligentes, que son uno de los frutos de la sinergia entre las tecnologías de las energías renovables en este caso, y el ya consumado matrimonio entre la ingeniería eléctrica y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Y en este revolucionario mundo de lo “smart”, también los contadores se han hecho “inteligentes” y nos ofrecen una facturación detallada que nos permite saber las horas de más consumo y auto-gestionarnos más eficientemente, pero, y he aquí lo más interesante: con este sistema podemos hacer un plano del consumo local, anticipando las necesidades de una comunidad local.

Precisamente a este factor local y comunitario es donde quería llegar, porque a nadie nos pasa desapercibido que un banco de baterías al que recurrir ya no es tan caro cuando toda una comunidad está generando la micro-red. Y además, cuando se trata de una escala mayor de almacenamiento, podemos usar baterías de vanadio, por ejemplo, que eliminan casi todas las desventajas que conllevan las baterías: durabilidad, contaminación, tiempo de recarga, entre otras.

Por tanto el futuro no es tan incierto, puesto que todos sabemos que, por un motivo u otro, tarde o temprano tendremos que independizarnos de la red. Y además, ya no es un problema, únicamente requiere afrontarlo en comunidad ¿Estamos preparados para eso en una sociedad en la que no conocemos a nuestros vecinos? Quizás podemos reflexionar sobre que comunidades están más preparadas para el cambio y la explicación de eso.

 

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Category: Renovables, Eficiencia Energética y Medio Ambiente

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