Energía y Cambio Climático. Parte 9: Casos de Estudio de Gobernabilidad en Centroamérica

27 April, 2014 | By More

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Por Debora Ley PhD; Editado por Dora López PhD

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OLYMPUS DIGITAL CAMERALa Comunidad de Nueva Alianza en Guatemala representa un ejemplo excelente de las estructuras centralizadas de gobernabilidad. Tanto sus sistemas energéticos: hidroeléctricas, biodiesel y anteriormente de biogás, como sus proyectos agro-económicos de café, macadamia, agua purificada, cerdos y ecoturismo son centralizadas.

Existe una Junta Directiva de hombres y mujeres y cada proyecto cuenta con un líder que reporta a la Junta Directiva. Las familias que estuvieron involucradas en la compra de la finca, que constituyen todos los miembros de la comunidad, tienen voz y voto en todas las decisiones que se hagan.

La comunidad ha trabajado con mucha unidad y comunicación, derivado del gran esfuerzo y trabajo para comprar el terreno. Algo relevante de esta estructura de gobernabilidad es que, tal y como todos tienen voz y voto, todos se benefician de forma equitativa de las ganancias, ya sea en forma de salarios, prestaciones por enfermedad, u ocasiones especiales.

Nueva Alianza también presenta un ejemplo interesante de derechos generacionales para la energía. Cada líder de familia tiene que determinar la distribución de su tierra y sus ingresos para la siguiente generación. Aunque los miembros de la siguiente generación ya sean independientes y tengan su propio hogar, mientras todavía viva el líder de la familia y tenga derecho a votar, ellos no están permitidos a votar. Sin embargo, a excepción del voto, los miembros de la siguiente generación disfrutan de todos los otros beneficios, tales como salarios, distribución de víveres y prestaciones.

Es el mismo caso en el proyecto hidroeléctrico de Chel, en Guatemala. La diferencia principal es que en Chel, la mano de obra que ponen los hijos puede ser usada para dar derecho de conexión al sistema a los padres.

En Nicaragua, tenemos un ejemplo de los diferentes significados de un sistema ‘comunitario’ (comunitario no siempre significa que la comunidad entera está involucrada). El Ministerio de Energía y Minas (MEM) de Nicaragua, con fondos del Banco Mundial, instaló estaciones fotovoltaicas de carga de batería en cinco comunidades, de las cuales visité dos.

Dichas estaciones son consideradas comunitarias y existen comités de energía comunitarios aunque solamente se benefician aproximadamente una tercera parte de familias de cada comunidad (no había suficiente financiamiento para beneficiar a cada vivienda). El comité parece velar únicamente por las familias beneficiarias del proyecto y no queda claro si el comité está buscando otras alternativas de electrificación para las dos terceras partes restantes. El comité está a cargo del monitoreo del uso de las baterías, del apoyo técnico en la carga de baterías, del mantenimiento de las estaciones de carga y la facturación y ahorro de dinero para reposición de baterías.

Sin embargo, existen otros casos en que las personas (o familias) quieren ser parte de la estructura de gobernabilidad, pero no pueden por diversas razones. El grupo de mujeres de Totogalpa, Nicaragua, tiene una larga lista de requisitos para ser parte del grupo. Entre ellos, las mujeres tienen que poner 50 horas de trabajo voluntario en el Centro Solar antes de ser consideradas parte del grupo. Una vez aceptadas, no necesariamente van a tener un ingreso y, comúnmente, el trabajo es voluntario excepto cuando tienen un proyecto específico. No todas las mujeres están en la posibilidad de donar horas ya que deben mantener a sus familias. No queda claro cuanta unidad esto ha creado, o destruido, pero es una cuestión que causa preocupación. Hasta el momento, el grupo ha trabajado muy bien y ha tenido muchos logros desde su formación, siendo un ejemplo a seguir.

Los proyectos de la cuenca de San Jerónimo en Guatemala presentaron un modelo de gobernabilidad muy diferente, ya que el recurso a gobernar es el agua y no la energía. Dos de las hidroeléctricas son de propiedad privada, la tercera es propiedad de la municipalidad, y los usuarios de irrigación formaron una Asociación de Irrigación. Las tres entidades – empresa eléctrica, municipalidad y Asociación – tienen que trabajar juntos para el bienestar de la cuenca y sus usuarios. Aunque siempre se busca el mejor interés de todos los usuarios, esto no es siempre posible dado que los usuarios de la cuenca alta normalmente dictan lo que sucederá en la cuenca baja. En años recientes la empresa eléctrica, la municipalidad y la asociación han podido llegar a algunos acuerdos y casi han alcanzado una situación en la que todos ganan.

Como podemos ver, existen muchas estructuras de gobernabilidad que pueden funcionar bajo ciertos contextos y estos casos de estudio proporcionan una buena base para proyectos futuros.

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Energy and Climate Change. Part 9: Governability case studies in Central America

By Debora Ley PhD; Edited by Dora López PhD

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The Nueva Alianza Community in Guatemala represents an excellent example of a centralized governance structure. Both their energy systems: hydro, biodiesel and formerly biogas together and agro-economic projects coffee, macadamia, purified water, pigs, ecotourism are centralized.

There is a ‘Junta Directiva’ of men and women and each project has a leader that reports back to the ‘Junta Directiva’. The family members who were involved in the purchase of the farm, who constitute all of the community members, have a say in all the decisions that are being made.

The community has worked with unity and communication, derived from their hard work to repurchase the land. One relevant thing of this governance structure is that just as everybody has an equal say, they all benefit equally from the profits, whether it’s a salary, illness benefits, or special occasions.

Nueva Alianza also presents an interesting example of generational energy rights. Each head of household has to determine how their land and their earnings would be distributed to the next generation. Even if the next generation was already independent and had their own home, as long as the head of household is still alive and with the right to vote, they aren’t allowed to do so. However, in Nueva Alianza, except for the vote, the next generation enjoys all the other benefits, such as the salaries, produce distribution and health benefits.

The same thing happens at the Chel hydroelectric project in Guatemala. One difference in Chel though is that the labor the children put in could be used to provide the connection right to their parents.

In Nicaragua, we find an example of the different meanings of a ‘communal’ system (communal not always means the entire community is involved). The Ministry of Energy and Mines (MEM) of Nicaragua, with World Bank funding, installed PV battery charging (PVBCS) stations in 5 communities, out of which I visited two.

The PV battery charging stations in Nicaragua are considered communal and have a community energy committee even though approximately only one third benefits from the system (there wasn’t enough project funding to give a battery system to each household). The committee appears to only look after the families that are benefiting from the project and it remains unclear if the committee is also seeking other electrification alternatives for the remaining two thirds of the population. The committee is in charge of monitoring the use of the batteries, assisting users charge their batteries, doing maintenance of the charging station and billing and saving the money for battery replacement.

There are other cases, however, in which people are willing but unable to be part of the structure. The women’s group of Totogalpa, Nicaragua, has a long list of requirements to join the group. Among them, women have to put 50 hours of voluntary labor in the Solar Center, before they are considered part of the group. Once accepted as group members, they don’t necessarily perceive a salary, and commonly, most of their work is still voluntary, except for when a project comes. Not all women are in the possibility of donating time since they need to support their families. It is unclear how much unity has been created, or broken, because of this, and if this is a matter of concern. Thus far, the group seems to be working well and has achieved much since it was formed and has been an example to follow.

The San Jerónimo watershed projects in Guatemala presented a very different governance model, since what is governed is the water, not the energy resource. Two of the hydroelectric plants are privately owned, the third one is owned by the municipality, and the irrigation users formed an Irrigation Association. The three entities (private company, municipality and Association) have to work together for the well-being of the watershed and the water users. Although the best interest of all the water users is always sought, it’s not always possible as those in the upper watershed usually dictate what happens in the lower watershed. In recent years, though, it seems that the utility, the municipality, and the association have been able to reach some agreements and have almost reached a win-win situation.

As we can see, there are many governance structures which can function under certain contexts and these case studies provide a good basis for future projects.

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Category: Bioenergía: Biomasa, Biocombustibles y Biogas, Energía Hidroeléctrica, Renovables, Eficiencia Energética y Medio Ambiente

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