Chile: Primeros Proyectos de Concentración Solar

11 May, 2015 | By More

Por Bryan Boots MBA M.Sc.; Editado por Dra. Dora López PhD

Ya se empezaron a construir las primeras plantas termo-solares de América Latina en el norte de Chile. La más grande de estas será la Planta Termosolar María Elena (también conocida como Atacama 1 y Atacama 2), y la otra será la Planta Termosolar Pedro de Valdivia que se encontrará en la misma zona que la de María Elena con una capacidad muy menor a la de la primera.

 

El Grupo Iberoeólica está desarrollando los proyectos en conjunto a la multinacional constructora y consultora de ingeniería Abengoa, la cual está proveyendo servicios de diseño y gestión de construcción. Las dos empresas son españolas, y ambas cuentan con bastante experiencia en el desarrollo, financiamiento, diseño, y construcción de proyectos ligados a la energía renovable en todo el mundo.

 

Estos proyectos termosolares serán no sólo las primeras centrales de energía de concentración solar de potencia (CSP) en Chile, sino también serán las primeras en todo Latinoamérica. Con un costo presupuestado de casi $3,300 millones de dólares, Termosolar María Elena se construiría en dos fases de 200 MW de capacidad generativa por cada fase, con un total de 400 MW. De las dos fases, la construcción de cada una estaría compuesta por dos plantas de 100 MW de capacidad. La central estará ubicada en el norte del país, en la comuna de María Elena en la región de Antofagasta, donde se vuelve más económico este tipo de proyecto debido al fuerte y constante sol de la región – uno de los mejores recursos solares del mundo.

 

La Termosolar Pedro de Valdivia será muy parecida, salvo que ésta cuenta con una menor capacidad generativa de 360 MW. El costo presupuestado de este proyecto es de $2,610 millones de dólares, y también se construirá en dos fases – cada una de 180 MW. Termosolar Pedro de Valdivia se ubicará a unos 70 kilómetros al suroeste de la ciudad de Calama, mientras Termosolar María Elena se encontrará a unos 40 kilómetros al noroeste de Calama. Iberoeólica espera que estas plantas produzcan energía eléctrica con un costo dentro del rango de $160 a $170 dólares por megavatio-hora (MWh) – bastante competitiva con las tarifas de electricidad generada por fuentes tradicionales.

 

Parecido a los tradicionales paneles fotovoltaicos que muchos ya conocen, el CSP utiliza el sol para generar energía eléctrica. Sin embargo, existe una gran diferencia: mientras los paneles fotovoltaicos convierten la luz del sol directamente en energía eléctrica de corriente continua, las plantas de CSP lo hacen primero concentrando la luz del sol, convirtiéndola en calor. Luego, esto genera vapor que hace girar turbinas que generan electricidad. En esencia, este es el mismo proceso que utiliza una central de carbón, nuclear, o de gas natural, pero con una fuente renovable (el sol) suministrando.

 

En el caso de Termosolar María Elena, la central hará uso de una torre receptora solar, también llamado “torre de potencia”. Se construirá una torre central en cada una de sus cuatro plantas que concentran la radiación solar directa. Espejos de dos ejes en el suelo le van siguiendo al movimiento aparente del sol en el transcurso de un día, concentrando la radiación solar y reflejándola hacia estas torres de potencia.

 

En cambio, Termosolar Pedro de Valdivia – aunque también es del tipo CSP – hará uso de otra tecnología, la de concentración solar cilindro-parabólica. En este tipo de proyecto, la radiación solar directa está enfocado por una especie de espejo parabólico, que luego lo concentra a un punto central – el foco del espejo. Este foco coincide con una cañería que alberga un fluido que, al concentrar la radiación solar, se calienta y produce vapor. Este vapor entonces se utiliza para girar las turbinas y generar la electricidad.

 

Otro punto muy innovador del Termosolar María Elena es el del almacenamiento de energía. A través de pozos de sales fundidas, Termosolar María Elena puede almacenar la energía del calor que genera hasta 17 horas. Esto significa que, por la noche cuando no hay sol, la planta de a poco puede ir utilizando este calor para seguir generando energía eléctrica, brindando un suministro eléctrico más estable y confiable.

 

El CSP se ha hecho bastante popular en varias partes del mundo – especialmente en España, y ahora se está usando más también en algunas partes de Estados Unidos al igual que el Medio Oriente y el norte de África, donde las condiciones climáticas permiten hacer este tipo de proyecto – pero este sería el primer proyecto de su género en América Latina. Por todo aquello, Chile representa una ubicación ideal para que se construyan más de estos proyectos, siendo el país líder de la región en la generación de energía solar. Es de notar que otros países Latinos también cuentan con el recurso solar necesario para este tipo de proyecto, especialmente en Bolivia y Perú.

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Category: Energía Solar

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